El viernes pasado (Abril 27) tuve el honor de aceptar un Premio al Liderazgo que me otorgó el Young Americas Business Trust (YABT) y la Organización de Estados Americanos (OEA) durante su celebración anual, Espíritu de las Américas en Washington, DC.
Cuando lo estaba aceptando, pensé en lo afortunado que soy al recibir reconocimiento por hacer las cosas en que realmente creo y que me gusta hacer.
A lo largo de estos últimos cuatro años, desde que comenzamos la alianza con la OEA / YABT para el Eco-Reto, hemos tenido un increíble progreso. Lo que comenzó como una tímida y pequeña iniciativa es actualmente un exitoso programa, y estamos ampliando nuestra cooperación a otras áreas.
Estoy convencido que el sector privado debe asumir un papel más activo en las cuestiones críticas que enfrentamos como sociedad. Yo soy un creyente de que el desarrollo sostenible no puede lograrse hasta que los sectores público y privado y la sociedad civil se mueven a la misma velocidad y con la misma energía, para resolver los problemas que limitan nuestro progreso.
Nuestra responsabilidad como líderes no está en buscar lo que podemos desarrollar individualmente, sino en fomentar un ambiente de equipo que de paso al progreso, de identificar y promover las alianzas y la cooperación. Se trata de dejar atrás el enfoque individual y tener una visión holística.
Nuestro continente Latinoamericano es un continente de contrastes. Es hogar de la persona más rica de la lista Forbes, pero también tiene un gran número de personas que viven con menos de 2 dólares al día. Tiene una penetración de teléfonos celulares que está llegando a casi uno por persona, pero también enfrenta retos como la falta de agua potable en zonas rurales y urbanas.
Es nuestra responsabilidad como líderes el ayudar a abordar estas cuestiones. En nuestro caso, pensamos que tratando de empatar el ingenio, la creatividad y el emprendedurismo de la Juventud de las Américas y ayudarlos a centrarse en resolver, de una manera económicamente viable, los desafíos ambientales que enfrentamos, podría ser un excelente punto de partida. Y así es como nació el Eco-Reto.
Este año, en su tercera edición, el Eco-Reto se convirtió en la principal categoría de competencia TIC Américas con más de 1.000 equipos participantes. Y este proyecto que se inició en el continente Americano, tiene ahora el potencial de convertirse en una iniciativa global.
Esta experiencia me ha confirmado, que es con nuestra juventud con quien tenemos que trabajar. Son los jóvenes quienes tienen la energía y la pasión para hacer realidad el cambio. Solo necesitamos motivar y fomentar esta energía para lograr una transformación increíble.
Y para demostrar que creemos en el poder de la juventud, hemos desarrollado otra iniciativa dirigida a educar a nuestra población mas joven, tratando de formar sus mentes y corazones a una edad más temprana, para que cuando lleguen a los maravillosos años de juventud, se convierten en los agentes transformacionales que las Américas necesitamos.

Durante la celebración tuve el placer de anunciar esta nueva iniciativa de PepsiCo – Aprendizaje Verde, desarrollada en alianza con con el Tecnológico de Monterrey, el Young Americas Business Trust, la Organización de Estados Americanos y Televisa para proporcionar educación virtual dirigido a capacitar a maestros de primaria y pre-primaria, sobre cómo educar a sus estudiantes en conservación del medio ambiente.
Nuestro objetivo es proporcionar educación ambiental gratuita para los profesores de toda la región y ofrecerles herramientas divertidas y sencillas que puedan utilizar en sus aulas para enseñar a los niños sobre el cambio climático, la conservación del agua, gestión de residuos, reciclaje, etc. Los invito a que visiten el sitio en: www.aprendizajeverde.net
Imaginen la energía y el poder de transformación que podemos crear, si tenemos una nueva generación de ciudadanos que entienden los problemas ambientales desde su niñez. Siempre he pensado que yo era demasiado grande cuando empecé a desarrollar conciencia de los problemas ambientales que afectan nuestra vida diaria, y que de alguna manera esto creo la pasión en mí para abordar esta cuestión desde la infancia.
Ha sido una experiencia increíble el ver a los grupos de jóvenes, el futuro de las Américas, trabajando de manera creativa para desarrollar soluciones que apunten a lograr un desarrollo sostenible. Ha sido muy alentador ver que podemos encontrar soluciones a problemas ambientales de forma sostenible y económicamente viable.
Me siento profundamente honrado por el reconocimiento que el YABT y la OEA me otorgaron, pero créanme, el mejor reconocimiento posible proviene de ver las sonrisas y el progreso alcanzado durante estos años.
Este es el Espíritu de las Americas, que queremos seguir fomentando.









































